La anatomía no se aprende memorizando listas interminables de músculos, nervios y vasos; se aprende comprendiendo cómo se relacionan entre sí y cómo se observan en la práctica clínica.
Durante las sesiones utilizamos preguntas dirigidas, esquemas, mapas anatómicos, imágenes diagnósticas y resolución de casos para favorecer el razonamiento clínico y la retención a largo plazo.
La anatomía no se aprende memorizando listas interminables de músculos, nervios y vasos; se aprende comprendiendo cómo se relacionan entre sí y cómo se observan en la práctica clínica.
Durante las sesiones utilizamos preguntas dirigidas, esquemas, mapas anatómicos, imágenes diagnósticas y resolución de casos para favorecer el razonamiento clínico y la retención a largo plazo.