Descripción del anuncio
Mis clases son un laboratorio de ideas donde el respeto no es regla escrita sino práctica viva: aquí se dialoga, se cuestiona y se piensa en serio. Trabajo con preguntas que incomodan, debates que despiertan y lecturas que se conectan con la vida real, para que la filosofía deje de ser abstracta y se vuelva herramienta para entenderse y entender el mundo. Mi experiencia me ha enseñado que enseñar no es hablar más fuerte, sino escuchar mejor; por eso acompaño a mis estudiantes a construir argumentos propios, a gestionar sus emociones y a confiar en su voz. Si quieres una clase donde pensar sea un acto valiente y donde tu opinión cuente de verdad, este es tu lugar.